
Iluminación ATEX: cómo elegir correctamente una luminaria para atmósferas potencialmente explosivas
En determinados entornos industriales, elegir una luminaria no consiste únicamente en decidir su potencia, flujo luminoso o temperatura de color.
Cuando existen gases, vapores o polvos combustibles capaces de generar una atmósfera potencialmente explosiva, la selección del equipo de iluminación pasa a formar parte de un conjunto de decisiones técnicas directamente relacionadas con la seguridad de la instalación.
Refinerías, plantas químicas, instalaciones farmacéuticas, industria alimentaria, almacenamiento de combustibles, plantas de tratamiento, zonas de carga, silos o determinados procesos industriales pueden disponer de áreas clasificadas donde los equipos eléctricos deben cumplir requisitos específicos.
En estos casos, hablar simplemente de una “luminaria ATEX” no es suficiente.
Es necesario comprobar que la luminaria concreta que se pretende instalar es adecuada para la zona, el tipo de atmósfera, el grupo de gas o polvo, la temperatura y las condiciones ambientales definidas para ese proyecto.
En este artículo explicamos los principales aspectos que deberían tenerse en cuenta antes de seleccionar una solución de iluminación para una zona ATEX.

¿Qué significa ATEX?
ATEX es el marco normativo europeo aplicable a equipos y sistemas de protección destinados a utilizarse en atmósferas potencialmente explosivas.
La Directiva 2014/34/UE establece los requisitos esenciales de seguridad y los procedimientos de evaluación de conformidad que deben cumplir estos equipos antes de comercializarse en la Unión Europea.
En paralelo encontramos IECEx, un sistema internacional de certificación basado en las normas IEC para equipos destinados a atmósferas explosivas. IECEx contempla la evaluación y certificación independiente de este tipo de equipos y facilita su reconocimiento en proyectos internacionales.
Por este motivo, en determinados proyectos podemos encontrar luminarias que disponen tanto de documentación ATEX como IECEx.
Pero el certificado por sí solo tampoco determina que una luminaria sea válida para cualquier instalación.
Hay que interpretar correctamente qué cubre ese certificado.
Zona 1, Zona 2, Zona 21 y Zona 22: no son lo mismo
Uno de los primeros datos necesarios antes de seleccionar cualquier equipo es conocer la clasificación de la zona donde se instalará.
De forma simplificada, las zonas utilizadas habitualmente diferencian entre atmósferas producidas por gases o vapores y atmósferas producidas por polvo combustible:

Las normas IEC 60079 distinguen precisamente las zonas 0, 1 y 2 para gases y las zonas 20, 21 y 22 para polvo en función de la frecuencia y duración de la presencia de una atmósfera explosiva.
En MAXLED disponemos dentro de nuestra Serie Rhino de soluciones para aplicaciones en Zona 1, Zona 2, Zona 21 y Zona 22, dependiendo de la referencia y configuración seleccionada.
Un punto fundamental: MAXLED no realiza la clasificación ATEX de la instalación
La clasificación de una zona ATEX es una cuestión diferente al diseño de su iluminación.
Debe ser realizada y definida por los técnicos o entidades competentes responsables de analizar el proceso industrial y los riesgos existentes.
Por tanto, MAXLED no determina si una instalación debe considerarse Zona 1, Zona 2, Zona 21 o Zona 22.
Nuestro trabajo comienza una vez que el cliente, ingeniería, propiedad o responsable del proyecto nos proporciona la clasificación y las condiciones que debe cumplir el equipo.
A partir de esa información podemos seleccionar la solución de iluminación adecuada dentro de nuestra gama y desarrollar posteriormente el correspondiente estudio lumínico.
Esta distinción es importante: una cosa es determinar el riesgo y clasificar el área, y otra diferente seleccionar una luminaria compatible con una clasificación ya establecida.
¿Por qué no basta con pedir “una luminaria ATEX”?
Este es probablemente uno de los conceptos más importantes.
Dos luminarias pueden disponer de certificación para atmósferas explosivas y, sin embargo, no ser intercambiables.
Además de la zona, existen otros parámetros que aparecen en el marcado y documentación del producto y que deben ser compatibles con las características del proyecto.
Entre la información que normalmente debería conocerse antes de seleccionar una luminaria encontramos:
- Zona ATEX definida para la ubicación: 1, 2, 21 o 22.
- Presencia de gas/vapor, polvo combustible o ambos.
- Grupo de gas o grupo de polvo requerido.
- Clase de temperatura o temperatura superficial máxima admisible.
- Rango de temperatura ambiente del emplazamiento.
- Grado de protección IP y resistencia mecánica necesaria.
- Condiciones especiales como corrosión, humedad, lavado, vibraciones o ambiente marino.
- Altura y sistema de montaje.
- Niveles de iluminación requeridos.
- Necesidad de iluminación de emergencia.
- Tensión de alimentación y, cuando corresponda, sistema de regulación o control.
Por eso, antes de hablar de vatios o lúmenes, debemos asegurarnos de que el marcado Ex y el certificado de la referencia concreta son compatibles con la especificación del proyecto.
Un fabricante puede disponer, por ejemplo, de modelos para Zona 1 con marcado ATEX e IECEx para gas y polvo. Una de sus luminarias lineales certificadas declara protección para grupo de gases IIC y polvo IIIC, junto con su correspondiente clase de temperatura y rango ambiental.
Esto demuestra por qué es importante estudiar la referencia exacta y no quedarse únicamente con la palabra “ATEX”.
La importancia de la documentación y la trazabilidad
En equipos destinados a atmósferas potencialmente explosivas, la documentación adquiere una importancia especialmente elevada.
En MAXLED comercializamos nuestra gama de iluminación para este tipo de aplicaciones bajo la denominación comercial Serie Rhino.
Sin embargo, a nivel técnico mantenemos la trazabilidad del producto.
Por ello, cuando un proyecto requiere documentación, suministramos las referencias originales del fabricante junto con sus certificados y documentación técnica correspondiente.
De esta manera es posible relacionar correctamente:
Serie Rhino → referencia original del fabricante → ficha técnica → marcado del producto → certificado ATEX/IECEx correspondiente.
Consideramos que esta trazabilidad es especialmente importante en proyectos industriales, ya que permite a ingenierías, responsables de mantenimiento, instaladores y departamentos de prevención comprobar exactamente qué producto se está suministrando y bajo qué certificación.
ATEX e IECEx: comprobar siempre la referencia concreta
Dentro de una misma familia de luminarias pueden existir distintas versiones, potencias o certificaciones.
Por ello, nunca debería darse por supuesto que todas las versiones de una familia comparten exactamente el mismo marcado.
El certificado y la documentación deben corresponder a la referencia realmente suministrada.
En IECEx, además, los certificados de conformidad pueden verificarse mediante su número de certificado en el sistema oficial.
Esta comprobación documental debe formar parte del proceso de selección de cualquier equipo Ex.
La seguridad es fundamental, pero la luminaria también tiene que iluminar bien
Seleccionar correctamente la certificación es imprescindible, pero sigue existiendo otra parte del proyecto que no debemos olvidar: estamos diseñando una instalación de iluminación.
Una luminaria puede ser adecuada desde el punto de vista de protección Ex y, sin embargo, ofrecer un resultado lumínico deficiente si no se estudia correctamente su aplicación.
Potencia, flujo luminoso, distribución fotométrica, altura de instalación, separación entre luminarias, geometría del espacio y obstáculos influyen directamente en el resultado.
Por ejemplo, aumentar simplemente la potencia no garantiza una instalación mejor.
Podemos terminar con zonas excesivamente iluminadas mientras otras presentan niveles insuficientes, generar una mala uniformidad o aumentar innecesariamente la potencia instalada.
Por eso en MAXLED abordamos ambos aspectos por separado:
primero seleccionamos una luminaria compatible con los requisitos técnicos facilitados para la zona y posteriormente estudiamos cómo debe utilizarse para iluminar correctamente el espacio.
Estudios lumínicos para instalaciones ATEX
Una de las principales aportaciones de MAXLED en este tipo de proyectos es la realización de estudios lumínicos personalizados.
A partir de planos, dimensiones, alturas, posiciones de montaje y niveles de iluminación requeridos podemos simular el comportamiento de las luminarias antes de realizar la instalación.
Esto permite analizar aspectos como el nivel de iluminación, la uniformidad, la distribución de luminarias, las ópticas necesarias y la potencia total instalada.
El objetivo es evitar una selección basada exclusivamente en equivalencias de potencia y diseñar una instalación adaptada al espacio real.
En zonas industriales especialmente complejas también es habitual encontrar estructuras, depósitos, tuberías, pasarelas, maquinaria o elementos que pueden generar sombras y modificar considerablemente el comportamiento de la iluminación.
Incorporarlos correctamente al estudio permite obtener una aproximación mucho más realista del resultado final.
No todas las instalaciones ATEX necesitan la misma luminaria
Otro error habitual es intentar solucionar toda una instalación utilizando un único modelo.
Una planta industrial puede necesitar diferentes soluciones dependiendo de cada ubicación.
En una misma instalación podemos encontrar áreas de producción, pasillos, zonas exteriores, estructuras metálicas, zonas de mantenimiento o espacios con diferentes alturas.
Por esta razón existen distintos formatos de luminarias Ex: lineales, proyectores, campanas o luminarias de área, además de diferentes sistemas de fijación y distribuciones ópticas.
La línea Serie Rhino dispone precisamente de diferentes familias de iluminación para Zona 1 y Zona 2, incluyendo soluciones lineales, proyectores y luminarias para grandes alturas.
La elección correcta debe combinar los requisitos Ex con las necesidades reales de iluminación y mantenimiento de cada zona.
¿Qué información necesitamos para estudiar un proyecto?
Para poder seleccionar una solución de la Serie Rhino y realizar el correspondiente estudio lumínico, lo ideal es disponer desde el inicio de dos grupos de información.
Por una parte, la información relacionada con el área clasificada: zona, tipo de atmósfera, grupo de gas o polvo, clase de temperatura y cualquier otro requisito indicado por la ingeniería responsable del proyecto.
Por otra, los datos propios del proyecto de iluminación: planos, alturas, áreas de trabajo, niveles lumínicos requeridos, condiciones ambientales y posibles restricciones de montaje.
Con ambos bloques de información podemos buscar una solución que no solo disponga de la documentación adecuada, sino que también proporcione el rendimiento lumínico necesario.
Conclusión
Diseñar la iluminación de una zona ATEX requiere bastante más que seleccionar una luminaria que incluya la palabra “ATEX” en su ficha técnica.
La clasificación del área debe estar previamente definida por los profesionales responsables de evaluar el riesgo de la instalación.
A partir de ella, la selección de la luminaria debe comprobar cuidadosamente la zona, el tipo de atmósfera, los grupos de gas o polvo, las temperaturas, las condiciones ambientales y el marcado y certificados correspondientes a la referencia concreta.
Después llega una segunda fase igualmente importante: conseguir que la instalación ilumine correctamente.
En MAXLED, a través de nuestra Serie Rhino, ofrecemos soluciones de iluminación con opciones para Zona 1, Zona 2, Zona 21 y Zona 22, poniendo a disposición del proyecto la documentación y certificados originales del fabricante para mantener la completa trazabilidad del producto.
Además, realizamos estudios lumínicos personalizados que permiten definir potencias, ópticas, distribución y número de luminarias antes de ejecutar la instalación.
Porque en una instalación industrial exigente no se trata simplemente de instalar una luminaria certificada.
Se trata de seleccionar la luminaria idonea, documentarla correctamente y conseguir que ilumine de forma eficiente.

